Ley, Causa y Efecto en las Escrituras

¿ Sabías que la mayoría de problemas que hemos vivido han sido porque nosotros mismos los provocamos?

En el mundo escuchamos frases como “eres el artífice de tu propio destino”  pero la mayoría de veces no escogemos el camino correcto.

Te has preguntado ¿por qué sucede esto?  Debemos ser sinceros; se puede decir que  nuestras decisiones tienen como finalidad satisfacer nuestros deseos y necesidades; somos egoístas y pensamos en nuestro propio beneficio y es por esto que las consecuencias no serán las mejores.

Existe una ley natural que se llama “La Ley de Causa y Efecto”, la ley de la Consecuencia o de Retribución y Compensación. Esta ley dice que todo lo que hacemos tiene consecuencias buenas o malas para nuestra vida y para los que nos rodean.

Pero sabias que este mismo principio lo encontramos en las escrituras?

Sí, es verdad,  en la Palabra del Eterno encontramos instrucciones acerca de lo correcto e incorrecto; que podemos hacer y sus consecuencias.

Estos son algunas instrucciones que encontramos en las instrucciones:

Deuteronomio 11: 13-17  “Si ustedes obedecen fielmente los mandamientos que hoy les doy, y si aman al Señor su Dios y le sirven con todo el corazón y con toda el alma, 14 entonces él enviará[b] la lluvia oportuna sobre su tierra, en otoño y en primavera,[c] para que obtengan el trigo, el vino y el aceite. 15 También hará[d] que crezca hierba en los campos para su ganado, y ustedes comerán y quedarán satisfechos.

16 »¡Cuidado! No se dejen seducir. No se descarríen ni adoren a otros dioses, ni se inclinen ante ellos, 17 porque entonces se encenderá la ira del Señor contra ustedes, y cerrará los cielos para que no llueva; el suelo no dará sus frutos, y pronto ustedes

 

Mateo 7 17-18  “17 Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. 18 Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno.

 

Marcos 7:21-22 21 Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, 22 la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. 23 Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona. “

Gàlatas 6:7-9

7 ”No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.desaparecerán de la buena tierra que les da el Señor “         

¿Te encuentras contento con los resultados de tus decisiones?

Si no lo estás, es el tiempo  de hacer un alto,  pregunta al  Padre, escucha su voz y déjate guiar por su bendita instrucción.

Cuando aplicamos estos principios es cuando realmente tendremos una vida feliz para nosotros y los que están a mi lado.

! Qué  difícil es entenderlo!

¿Estás  dispuesto a hacerlo?  Deja el egoísmo.  Atrévete.

 

Por: Adelaida Garcia

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