AUSENCIA DE DIOS

Más para mí, estar cerca de Dios es mi bien; en DIOS el Señor he puesto mi refugio, para contar todas tus obras. Salmos 73:28

Probablemente has notado que cada día pasa tan rápido, cada día trae un afán, una preocupación, o una alegría o tristeza diferente y sin darnos cuenta los días, meses y años transcurren; como en un abrir y cerrar de ojos.

Quizá en algún momento, las fuerzas no sean las mismas y te veas agobiado o cansado de seguir, lleno de temores por la razón sea, tal vez inclusive sientas que el Creador se olvidó de ti, y piensas que es normal;  pero quiero decirte querido lector, que todo eso acontece por una razón y es que tu corazón está lejos del Creador, es que te has acostumbrado a congregarte, a tomar unas clases o discipulado, pero tu corazón carece de Dios.

No permitas que pasen los días y no lo busques, no permitas que pensamientos que no vienen del Eterno se apoderen de tu mente y te gobiernen.

El pasar de los días en el Amor y Temor al Padre nos deben es abrir más nuestros ojos y poder ver cada vez que los abrimos su gloria, su perdón, su misericordia y la nueva oportunidad de acercarnos a EL nuevamente.

Para el Salmista en el texto mencionado el estar en la presencia del Creador era “el bien” y se sentía “seguro”. La palabra refugio hace referencia a un lugar de protección, a un lugar donde nada malo puede pasar, por eso se acercaba a su Padre y ese acercarse constante le permia conocerlo para contar al mundo sus obras.

Es por ello que no te debes acostumbrar a estar sin EL, no te puedes acostumbrar a no buscarle y que tu corazón este lejos de EL, porque la Ausencia de Dios en tu corazón solo va a traer dolor, cambia eso en tu vida y que puedas decir: “Más para mí, estar cerca de Dios es mi bien; en DIOS el Señor he puesto mi refugio, para contar todas tus obras”.

 

Shalom (paz)

 

Por: Marcela Vargas García.

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